Correos hackeados son aquellas cuentas de e-mail o correo electrónico que han sido atacadas por piratas informáticos. Sin que nos demos cuenta, usando diversas técnicas, han conseguido la cuenta y/o la contraseña, lo que significa un grave peligro.

Correos hackeados¿Tienes correos hackeados? Es probable. Una inquietante noticia en la prensa  indica que recientemente más de 772 millones de e-mails se han visto afectados.  Un gigantesco archivo de 87 Gigas ha sido colocado en el servicio Mega de almacenamiento en la nube. Aunque ya ha sido retirado, puede haber caído en manos de hackers. Eso significa que personas con mala intención pueden acceder a todo tipo de datos que hayan quedado almacenados en las cuentas de correo, incluyendo datos personales, de cuentas bancarias, etc.

Correos hackeados: ¿cómo saber si los míos lo están?

En Internet existen enormes bases de datos que contienen colecciones de correos hackeados, ya sea recientemente o hace tiempo. Podemos consultar nuestro correo en estos lugares y averigar de inmediato si ha habido algún problema. Vamos a indicar dos de estos lugares:

El primero es la de Hasso-Plattner-Institut. Puedes acceder haciendo clic en esta página. Debes indicar el correo a consultar. Por ejemplo: micorreo@gmail.com y después haz clic en Check Email Address! Te enviarán una respuesta a la cuenta de correo que has indicado, y te harán saber si tiene algún problema.

El segundo es Have I Been Pwned?. Puede acceder haciendo clic en esta página.  En este caso, al hacer clic en el botón pwned? obtendrás una respuesta inmediata, en la misma pantalla.

Conviene aclarar que aunque cambies tu contraseña, al consultar tu correo, seguirá apareciendo en estas bases de datos, puesto que registran correos que han tenido problemas en el pasado, no que los estén teniendo actualmente.

Correos hackeados: ¿qué puedo hacer?

Lo más urgente es cambiar la contraseña. Cada proveedor tiene algún apartado donde se te posibilita hacer esto. Si no sabes cómo se hace, simplemente teclea en tu buscador: cambiar contraseña (añade gmail, hotmail u otro) y ve a la página que contiene las instrucciones.

Al indicar una nueva contraseña, no caigas en el error de indicar una fácil. Te sorprendería saber la cantidad tan grande de testigos de Jehová que usan como contraseña 1914, o 2520 o Mateo2414. Esto es un error. También lo es usar contraseñas facilonas como: 123456, abcdef o zzzzzz. Tampoco es buena idea usar el número de identidad, la fecha del nacimiento o la dirección, ya que esto es muy obvio para los hackers, que conocen muy bien nuestras costumbres.

La mejor contraseña es la que es más difícil de recordar. No debe ser corta (mínimo de ocho a diez caracteres) y debe incluír una combinación de letras, números, mayúsculas y signos. Por ejemplo, las siguientes: 34M&@zhWes,  #Qq3y9Dk?m,  P34Yz$9768Fn. Cuanto más larga sea la contraseña, mejor. Sin embargo, si es excesivamente larga será poco práctica. Por otra parte, para aumenta la seguridad, no es conveniente usar la misma contraseña para diferentes lugares. Si crees que no la vas a recordar, anótala y guárdala en un lugar seguro.

Si necesitas muchas contraseñas, tal vez te resulte práctico usar un gestor de contraseñas. Estos programas te permiten asignar una contraseña diferente a cada lugar donde la necesites, y las asignan todas bajo una única contraseña que es la que debes recordar. También te puede resultar útil un generador de contraseñas. Suelen ser páginas web que generan aleatoriamente contraseñas seguras, indicando el nivel de seguridad de las mismas. Puedes aceptarlas como sugerencia o modificarlas a tu gusto.

Además de cambiar la contraseña, conviene tener bien protegido nuestro ordenador con tres sistemas básicos: cortafuegos, antivirus y antiespía. Sobre este asunto, tienes más información en esta página.